
Dejen de molestarse con las lámparas de sus equipos de soplado de plástico
Si alguna vez han pasado la tarde luchando por instalar una lámpara de repuesto que “casi” encaja, saben bien lo frustrante que es. Unos pocos milímetros de diferencia son suficientes para que los electrodos se dañen o para que la lámpara no encaje correctamente en el reflector. Es un problema innecesario cuando uno tiene una línea de producción que funciona sin problemas.
Por eso, hemos diseñado nuestras lámparas de repuesto de tal manera que se puedan instalar fácilmente. Ya sea que utilice las antiguas líneas Sacmi SBO, las series Matrix más recientes, o cualquier otro modelo del catálogo de Sidel, estas lámparas funcionarán perfectamente.
El tamaño es lo importante
Somos muy meticulosos con las medidas. Ajustamos exactamente la longitud y el diámetro de los tubos de cuarzo, sin necesidad de hacer conjeturas. También utilizamos conectores estándar R7s y Sk15, así que basta con conectarlos directamente. No tendrá que desmontar los conectores ni reconfigurar todo el sistema solo para que todo vuelva a funcionar.
Controlar la temperatura adecuadamente
No se trata solo de insertar la lámpara en su lugar adecuado; también es importante cómo esta afecta al plástico. Si la longitud de onda no es correcta, se pueden dañar las superficies de los moldes.
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para que los tubos no se deformen cuando se calientan. Al ajustar la densidad del filamento de tungsteno, aseguramos que la potencia y el voltaje coincidan con los de los fuentes de alimentación de Sacmi o Sidel.
Un consejo rápido: si utiliza tubos de alta potencia para ciclos rápidos, vigile sus ventiladores de refrigeración. Si los conductos están obstruidos por polvo, las tapas absorberán demasiado calor y las lámparas no durarán tanto tiempo. Manténgalos limpios.
Instalación sencilla, sin estrés
Instalar estas lámparas es muy fácil. Basta con sacar la lámpara vieja, colocar la nuestra en su lugar, cerrar el conector y listo.
Mientras la potencia sea la misma que antes, no es necesario modificar la calibración de la zona de calentamiento. Mantenemos tolerancias precisas para que el calor llegue exactamente donde debe estar. Eso significa que no habrá zonas débiles en las paredes de las botellas, y menos desperdicio.