
En una cocina ocupada, un horno de superficie que tarda mucho en alcanzar la temperatura adecuada arruina todo el ritmo de trabajo. Se pierden minutos valiosos durante la primera cocción matutina; además, si el calor no se distribuye uniformemente por toda la superficie del horno, se obtiene una corteza con bordes quemados y un centro insuficientemente cocido. Por eso, nuestros hornos comerciales vienen equipados con lámparas halógenas de infrarrojos de tipo industrial.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico Las lámparas halógenas de infrarrojos emiten energía de onda corta que llega directamente a la masa. Esto permite que el calor penetre rápidamente en la masa, antes de que su superficie se seque y se vuelva frágil. La carcasa de cuarzo asegura una distribución uniforme del calor y soporta los cambios bruscos de temperatura cuando el horno se enciende y se apaga.
Las lámparas están diseñadas para funcionar con voltajes comunes: 220V/240V/380V. Además, cuentan con bases de montaje estándar, lo que permite instalarlas directamente en las tomas existentes. No es necesario realizar modificaciones eléctricas. La respuesta del horno es rápida: la luz radiante se activa en cuestión de segundos, no minutos. Se puede contar con una salida constante durante más de 5,000 horas, con poco disminución en la intensidad de la luz, y un control preciso de la temperatura en toda la cámara de cocción.
Por qué funciona en la práctica Ya sea que se utilicen hornos de superficie, hornos rotativos o cualquier otro tipo de horno, este tipo de calor radiante reduce el tiempo de precalentamiento y equilibra las diferencias de temperatura en toda la superficie del horno. El resultado es una corteza de color más uniforme, mejor proceso de carameloización y un horario de cocción más preciso.
Un calentamiento más rápido también significa un consumo menor de energía. Además, menos fluctuaciones de temperatura significan que se necesitan menos bandejas de galletas que se tengan que desechar cuando hay mucha demanda. Si se utiliza el horno para levadura y posterior cocción, las lámparas permiten que el horno vuelva rápidamente al punto de ajuste entre cada cocción. Esto mantiene el cronograma de cocción preciso.
Cosas a tener en cuenta Las lámparas halógenas de infrarrojos generan mucho calor en su superficie, por lo que es necesario mantener cierta distancia entre ellas y las paredes del horno. También es importante asegurarse de que estén protegidas adecuadamente. Son compatibles con la mayoría de los hornos que utilizan elementos calefactorios de cuarzo, pero es necesario verificar el tipo de toma, el voltaje y los componentes de montaje antes de hacer el pedido.
Es importante mantener limpias las lámparas y los reflectores. La grasa y la harina pueden dispersar la energía y afectar negativamente el proceso de dorado de los alimentos. Además, siempre se deben manipular con guantes secos. Cualquier residuo o humedad puede causar puntos calientes y acortar la vida útil de las lámparas.