
Deje de desperdiciar su área de patio en invierno
Es una situación frustrante: tener un hermoso espacio para comer al aire libre, pero que quede completamente vacío solo porque la temperatura baja. Tiene el espacio, pero nadie quiere pasar frío mientras come.
Aquí es donde entran en juego los calentadores infrarrojos montados en el techo. En lugar de intentar combatir el viento y calentar todo el espacio exterior –lo cual es prácticamente imposible–, estos calentadores se enfocan en las personas y los muebles. De esta manera, sus invitados se mantienen calientes, las mesas siguen llenas y usted sigue ganando dinero.
¿Cómo funcionan realmente?
Imagínese el sol. Cuando sale al sol en un día frío, siente ese calor de inmediato, incluso si el aire a su alrededor está helado. Eso es exactamente lo que ocurre aquí. Estos calentadores emiten ondas de calor que no tienen en cuenta el aire; solo se activan cuando tocan algo sólido, como los hombros de un cliente o una silla. No está pagando para calentar el aire del entorno. Sus invitados sinten calor de inmediato, tan pronto como se sientan.
Configuración adecuada
Los montamos en el techo o en las vigas, para evitar que haya obstáculos en el suelo. Pero hay que tener cuidado con la altura. Si los coloca demasiado alto, el calor no llegará hasta las mesas. ¿Demasiado bajo? Entonces, sus invitados podrían quemarse por el calor.
Generalmente, recomiendo usar una configuración en forma de rejilla. Es la mejor manera de asegurarse de que no haya “zonas frías” donde algún invitado tenga que sufrir frío, mientras que el que está a su lado está cómodo.
Otra cosa importante: revise su panel eléctrico. Estos calentadores consumen mucha energía. Nada peor que que los disyuntores se apaguen justo en medio de una cena importante.
El compromiso
La verdad es que el calor infrarrojo es direccional. Si un invitado se inclina demasiado hacia atrás o se aleja de la zona de calor, volverá a sentir frío. Para solucionarlo, usamos reflectores de gran ángulo. Esto permite que el calor se distribuya en un área más grande, permitiendo así que las personas se muevan con mayor comodidad. Perderá un poco de ese calor intenso, pero obtendrá una cobertura mucho mejor. Se trata de encontrar el equilibrio entre potencia y comodidad.